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Martes, 27 de Octubre del 2009
Querida Familia de Camino de Vida:
Nuestra visión siempre ha sido “Transformar Vidas y Bendecir Generaciones”, para ello hemos desarrollado programas de ayuda social de atención y protección para familias, mujeres y niños en estado de abandono; por lo que con mucha tristeza vimos el domingo último la difusión en un programa de televisión de una noticia en donde se da cuenta de un hecho lamentable, ocurrido años atrás, en donde se mencionó a un ex-trabajador de nuestra institución, quien prestó servicios en el Hogar de Niños de Limatambo, Cusco, y fuera denunciado por un comportamiento indebido con una menor.
Frente a ello, manifestamos lo siguiente:
- Una vez ocurrido el hecho, decidimos creerle a la menor, separando inmediatamente de la institución a la referida persona. Se procedió con la denuncia que quedó en manos de las autoridades policiales y judiciales del país, para que siguiera el curso que las leyes peruanas establecen.
- Nos enfocamos en ayudar a la menor, prestándole ayuda psicológica, física y espiritual; esta se mantuvo hasta el momento en que ella tomó la decisión de buscar su desarrollo como persona de manera independiente, un año después de cumplir su mayoría de edad.
- Seguiremos confiando en nuestras autoridades, y colaborando, como lo hicimos desde un principio, para el total esclarecimiento de los hechos.
- Lamentablemente la iglesia no está libre de este tipo de situaciones, que son un reflejo de una problemática social en todos sus niveles.
Pueden ustedes tener la seguridad de que actuamos con convicción, pero de una manera discreta porque afectaba a una menor. Hemos actuado ante una acusación sin esperar que el hecho fuese plenamente comprobado, pues la sola acusación o sospecha iba en contra de todas nuestras convicciones y formas de actuar.
Por lo manifestado, reiteramos nuestro compromiso de continuar nuestras obras de ayuda social, además de la difusión del Evangelio, como lo venimos haciendo hace más de veinte años para transformar nuestra sociedad UNA PERSONA A LA VEZ.
Robert y Karyn Barriger |